29.2. Requisitos del sistema

Lo más importante es determinar la carga máxima de red que deberá soportar el sistema. Por lo tanto, es importante prestar más atención a los picos de carga, dado que pueden ser más de cuatro veces superiores a la media del día. Si tiene dudas, es preferible sobrestimar los requisitos del sistema, dado que si Squid funciona cerca de su límite de capacidad, puede provocar una pérdida importante de calidad del servicio. En las siguientes secciones se señalan los factores del sistema por orden de importancia.

29.2.1. Discos duros

La velocidad juega un papel importante en el proceso de almacenamiento en caché, por lo que este factor merece una atención especial. En el caso de los discos duros, este parámetro se describe como tiempo de búsqueda aleatoria y se mide en milésimas de segundo. Dado que los bloques de datos que Squid lee o escribe en el disco duro tienden a ser bastante pequeños, el tiempo de búsqueda del disco duro es más importante que la capacidad para proporcionar datos. Para los fines de un alterno, los discos duros con velocidades de rotación elevadas son probablemente la mejor elección, dado que permiten que el cabezal de lectura-escritura se coloque en el punto necesario más rápidamente. Una posibilidad para acelerar el sistema es utilizar varios discos al mismo tiempo o emplear matrices RAID.

29.2.2. Tamaño de caché de disco

En un caché pequeño, la probabilidad de una respuesta HIT (cuando se encuentra el objeto solicitado almacenado en caché) es pequeña, dado que el caché se llena fácilmente y los objetos menos solicitados se sustituyen con objetos más recientes. Por ejemplo, si hay un GB disponible para el almacenamiento en caché y los usuarios sólo descargan unos diez MB diarios al navegar, tardarán más de cien días en llenar el caché.

El modo más sencillo de determinar el tamaño de caché necesario es tener en cuenta la velocidad máxima de transferencia de la conexión. Con una conexión de 1 Mb/s, la velocidad máxima de transferencia es de 125 KB/s. Si todo este tráfico acaba en el caché, en una hora pueden llegar a añadirse hasta 450 MB y, suponiendo que sólo se genere tráfico en las ocho horas laborables, el total puede llegar a ser de hasta 3,6 GB por día. Dado que la conexión no suele utilizarse hasta el límite de su capacidad, puede suponerse que el volumen total de datos gestionados por el caché será de aproximadamente 2 GB. En nuestro ejemplo, se necesitarían 2 GB de espacio en disco para que Squid conserve en caché los datos de navegación de un día.

29.2.3. RAM

La cantidad de memoria (RAM) que Squid necesita es directamente proporcional al número de objetos almacenados en caché. Squid también almacena en la memoria principal referencias a los objetos en caché y los objetos solicitados con mayor frecuencia, a fin de acelerar la recuperación de estos datos. La memoria de acceso aleatorio es mucho más rápida que los discos duros.

Además, existen otros datos que Squid debe almacenar en la memoria, como una tabla con todas las direcciones IP gestionadas, un caché exacto de nombres de dominio, los objetos solicitados con mayor frecuencia, listas de control de acceso, buffers y otros elementos.

Es muy importante disponer de memoria suficiente para el proceso Squid, dado que el rendimiento del sistema sufre una reducción drástica si es necesario utilizar la memoria de intercambio del disco. La herramienta cachemgr.cgi puede utilizarse para la gestión de la memoria caché. Esta herramienta se presenta en la Sección 29.6, “cachemgr.cgi”. Los sitios con un tráfico de red muy intenso deben tener en cuenta la posibilidad de utilizar sistemas AMD64 o Intel EM64T con más de 4 GB de memoria.

29.2.4. CPU

Squid no requiere un uso intensivo de la CPU. La carga del procesador sólo aumenta cuando se carga o comprueba el contenido del caché. El uso de un equipo con varios procesadores no aumenta el rendimiento del sistema. Para aumentar la eficacia, es preferible comprar discos más rápidos o añadir más memoria.